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Mostrando las entradas etiquetadas como cuento infantil

El arte de morir

  “Era una tarde lluviosa de otoño. Elba conducía rápido,  quizás demasiado rápido, aducida por las prisas de todo el día, seguía acelerada para llegar antes a casa, hacer la cenar, duchar a las gemelas, llegar a la cama antes de las doce y quizás leer uno o dos páginas del libro que Daniel le había regalado para Sant Jordi y aún no había tenido el tiempo de abrirlo. La lluvia se intensificó y obligó a Elba conducir más despacio, la luna del coche empezaba a empañarse dificultando la visión aún más. Un perro cruzó la carretera de repente y Elba tuvo esquivarlo derrapando en la calzada mojada. El coche se paró justo delante de una marquesina de un autobús. Elba respiraba agitada, el corazón le latía con fuerza, tuvo suerte de no acabar en la cuneta. —Señora, ¿está bien? Un chico joven, moreno con una capucha y tejanos había golpeado la ventanilla preocupado por el estado de Elba. —Sí, gracias, se me ha cruzado un perro. —No, era un zorro, ha saltado de la calzada para desaparec...

Pequeño riachuelo

           Había una vez un pequeño riachuelo contento y feliz, orgulloso alardeaba que sus aguas eran las más cristalinas y sabrosas del mundo.       Un día un pájaro se posó en una roca cercana a él y se refrescó, el pequeño riachuelo que no conocía al ave, le preguntó:  - ¿Verdad que mi agua es la más cristalina y sabrosa del mundo?.      El ave se lo miró curioso y le contestó: - Cierto, tus aguas son muy frescas pero he bebido de otro riachuelo un agua aún más fresca y pura.  - ¿ Cómo es posible, dónde está ese riachuelo? Le preguntó irritado el riachuelo. - Detrás de esas altas montañas donde nace el sol, lo encontrarás.       El pájaro se fue volando y nuestro pequeño riachuelo se quedó triste. No se podía imaginar unas aguas mejores a la suyas y la curiosidad empezó a arder en su interior.       A la mañana siguiente se acercó al riachuelo una maripos...

Mimulus la Flor de los Héroes

   Había una vez dos hermanos que vivían en una gran ciudad. Eran muy prudentes ya que la ciudad está llena de peligros y siempre debían estar alerta.  -No corrían por la calle para no tropezar y hacerse daño.  -No saltaban por no torcerse el tobillo.  -No preguntaban a los maestros por no interrumpir sus enseñanzas.  -No saltaban a la cuerda para no sudar y no resfriarse.       Debían constantemente seguir muchas normas para seguir a salvo, así le habían enseñado y cada día su temor crecía en su interior y más peligros acechaban sus vidas.      Un día fueron de excursión al campo, al pueblo de su madre y conocieron a su primo. Lo que más les extrañó a los niños era lo temerario que era su primo: caminaba por encima de los muros, subía a los árboles y saltaba.       En el campo que rodeaba el pueblo crecían unas flores amarillas con puntitos rojos en los pétalos, eran una flores pe...

Conte de Halloween

Hi havia una vegada un ratpenat molt juganer que es deia Rat. Volava i volava mentres caçava mosquetes. Una nit de Halloween una mosqueta es va posar al nas d’una bruixa molt bruixota. Ayyyy- es va queixar la bruixa que es deia Caquita- fora mosca emprenyadora…. Rat volant va caça la mosca del nas de la bruixa i se’n va anar rient…. -Jajaja aquesta bruixa cada dia és més rondinaire….. A la poca estona va sentir uns llamecs que veien del cementiri…. -Ajjjjjj- deia el zombi Zurqui. Plof li va caure una mà. -Ajjjjj-es queixava Zurqui- m’ha caigut una mà, qui em pot ajudaaaaar? Rat es va compadir d’en Zurqui i tot baixant es va acostar: -Zurqui conec un vailet a la ciutat que es diu Sergi que et pot ajudar. -Siiiiiii- sius plau que m’ha ajudi- va contestar Zurqui. Així Rat i Zurqui van anar a la ciutat. El noi vivía a Poblenou i mentres sortien del cementiri la gent s’espantava al veure a Zurqui. -Ahhh quina por -cridaven el veïns. Tant era el soro...

Fino l’Extraterrestre

     A la nau especial, el Fino ajustava les últimes coordenadas per aterrar a la terra. Havia rebut un missatge d’urgència quan estava a la constel•lació de l’osa major. El missatge era clar i contundent: -¡Si us plau, si algú m’escolta que vingui a ajudar-me!      Fino tenia el deure d’ajudar a tot aquell que li demanés. Així que se’n va encaminar fins la Terra. La seva nau espacial va aterrar amb silenci a la torre més alta d’una ciutat. Era de nit i la ciutat estava adormida. Va sortir d’un salt de la seva nau i va respirar profundament l’aire. De sobte va començar a tossir. -Uff - va pensar en Fino - ¡si que hi ha contaminació!      Va decidir tornar-se a la nau a descansar, al matí en quan el sol aparegués sortiria a fer la seva missió de rescat. Amb els primers raigs de sol en Fino es va posar en marxa. Dins de la seva nau espacial va començar a recorre els carrers de la ciutat.      En els carrers hi havi...